Au Revoir

Hoy he buscado tu sonrisa cómplice entre la multitud de la clase pero no la he encontrado.

 

Me he vuelto a equivocar haciendo la coreografía, pero nadie me ha hecho un guiño de ojo para transmitirme tranquilidad.

 

He llegado antes de tiempo, como siempre, para charlar contigo de lo mal que gestionan los políticos el país en el que vivimos, pero no estabas.

 

Me ha parecido escuchar tu particular forma de hablar, pero cuando me he dado la vuelta no eras tú.

 

He intentado salvarte pero no te has dejado.

 

Hoy has decidido marcharte, para no volver nunca más.

 

Y contigo te has llevado tu sonrisa, tu guiño de ojo, tu tranquilidad, tu odio hacia los que mandan y tu forma particular de hablar.

 

Buen viaje.