Heridas

Siempre he soñado con un amor eterno,

de los de película y manta

en las frías noches de invierno,

de los de paisajes de ensueño

en nuestros álbumes de verano.

 

Estoy cansado de las noches sin freno,

de los vasos sin fondo,

de los besos sin nombre,

de no encontrar el amor entre tantos amores.

 

Pero anoche volvió a suceder.

Tu mal perder acompañado de tu gran forma

de hacerme sentir mal,

hizo que mi ímpetu me llevara hasta el bar.

 

Nos bebimos todos tus recuerdos,

pasando la noche en vela,

sentí curiosidad por descorchar el sexo

de cualquier desconocida.

 

Y volví a acordarme de ti,

justo en el momento en que pensé

que hay heridas que solo se cierran

cuando se abren unas piernas.