Camino al volcán

¿Recuerdas la primera explosión del volcán?

No pude evitar en fijarme como reaccionaste. Abriste los ojos. Nunca los había visto tan grandes. Emitiste un ¡uoooo! con la boca y corriste hacia el precipicio, haciéndome sufrir por tu seguridad.

Corrí detrás tuyo y te abracé. Te giraste y me diste un beso. Pero no un beso cualquiera, un beso lleno de emoción, pasión y desenfreno.

 

¿Recuerdas ese momento? Allí és dónde quiero quedarme a vivir para siempre.