Sentir más de lo que deberíamos

A veces buscamos sentir más de lo que deberíamos. Buscamos instantes y nos metemos en situaciones que sabemos que acabaran mal. Sólo por sentir, por revivir momentos de gloria de un pasado incierto que vivimos intensamente. Volver a notar la palpitación descontrolada en tu pecho y esa sensación de adrenalina que se apodera de tu alma, haciéndote cuestionar por unos segundos si haces lo correcto.

 

Pero hoy no has huido. Hoy te has quitado la ropa en la parte trasera de un Volskwagen y has saciado tu sed, nuestra sed. Te marchaste, no podía pararte los pies. Mientras conducía hacia casa, mi cabeza daba vueltas en si habría sido suficiente. Una ducha. Y a dormir.