El orden de tus palabras

Subir a su infierno,

bajar a tu entrepierna,

desinhibirme en tu casa.

 

Prever odiarte,

olvidar el futuro,

resolver el pasado.

 

Poner en orden,

quitar mis sueños,

limar hojas afiladas.

 

Recorrer tu cuerpo,

revolver quererte,

llegar al mundo.

  

Cansado de los días largos en un mar descontrolado decidí darme un respiro. Alquilé un navío construido con casco de mazapán y timón de cascarón de nuez. Una vez dentro ascendí a ser un intrépido capitán, me puse medallas y galones para aparentar ser una persona nueva, mas fuerte.

Elegí ser un pirata temido como Anne Bonny o “Barba Negra”. Me puse un parche en el ojo, una pierna de madera y lógicamente afilé mi garfio. Decidí comandar mi barco y navegué los siete mares, desde el Mar Caspio al Mar Mediterráneo, buscando los tesoros más enigmáticos jamás encontrados por el hombre. Busqué tripulación nueva, aunque acabé apostando por los viejos amigos de siempre. Tan estrictos, autoritarios, valientes y aventureros que lleguemos a ser mas temidos que el mismísimo Whydah Galley o el Queen Anne's Revenge.

Elegí mi rumbo bordeando aquellos paisajes que tantos buenos momentos me habían traído a lo largo de mi vida. Aproveché para coger, en tierras niponas, un soplo de aire para salir de la tormenta. La verdad es que no encontré ni las puestas de Sol de Oia, ni la música de Buenavista de Cuéllar, ni el frío de Brujas, ni la muchedumbre de Kuta, ni la gastronomia romana, ni el arte de Granada, ni la espectacularidad de Kamakura.

Siempre quise que navegáramos juntos en el mismo barco, remar en la misma dirección, conquistar contigo nuevos mundos. Amarré el ancla en un pequeño puerto de Labuan Bajo y tu cuerpo bajo la luna me atrapó cuando cayó la noche. Extraño en mi, por la mañana desperté temprano mientras tu aún permanecías durmiendo. En aquel preciso momento conseguí descifrar tu mensaje, me di cuenta que para entenderte sólo tenia que cambiar el orden de tus palabras. Aunque me corre veneno pirata por las venas y no sé si estaré cuando despiertes, vivamos el hoy sin pensar en el mañana.

 

Subir a su casa,

bajar a tu infierno,

desinhibirme en tu entrepierna.

 

Prever el futuro,

olvidar odiarte,

resolver el pasado.

 

AntePoner mis sueños,

quitar hojas afiladas,

limar mi orden.

 

Recorrer el mundo,

revolver tu cuerpo,

llegar a quererte.